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jueves, 25 de agosto de 2022

Novela Genial 11

 Sobreviví a los años ochenta que trajeron toda la droga y la delincuencia del mundo a España pero los años noventa fueron muy buenos, muy expansivos: en el 94 entra Plutón en Sagitario y comienzas la universidad y a tomar drogas y te enamoras de un pibón que algo de caso te hacía, la verdad. En fin, que las grandes pandillas del verano se redujeron a un grupo de carotas y sinvergüenzas muy malotes, grandes noches de aventuras y fiestas, la verdad. Acabó todo cuando te echaste una novia y luego el amigo mejicano en Madrid y tu vida dedicado a la cinematografía y Madrid con sus grandes fiestas, todo genial desde que con la luna llena de Sagitario entraste en la ECAM a hacer dos cursos y había uno que te contó que había hecho nueve efepés y tú te lo creíste porque te lo creías todo y confiabas siempre en los demás. Te dejó la novia y entró Plutón en Capricornio y vino una gran crisis económica y todo se fue a la mierda y te pusiste a esperar una guerra mundial y al final la guerra mundial llegó.

También del 84 al 94 fueron buenos años con Plutón en Escorpio a pesar de todo el terrorismo de ETA, tus amigos heavies, Manu que iba y volvía de Alemania, la música de Barricada y similar, salir con gente de baja clase social y ser aceptado por ellos, y ser uno más. El instituto, enamorarse de un pibonaco, las discotecas y las copas, Josechu y Cesáreo que se fueron al ejército por propia voluntad.

Querer ser un escritor, muchas lecturas y escribir poesía. Vivir sin internet. Leer revistas como el Muy Interesante e Historia y Vida. Tratar de tener un poco de virilidad, las novelas de ciencia ficción en San Nicolás después de la etapa ñoña y delicada leyendo a autores japoneses y siendo muy refinado. Volverme más tosco y volverme más duro porque tocaba hacerlo, no querías parecer un niño bonito.

Mis problemas con las mujeres.

Mis problemas con el alcohol.

Ahora entiendo que tenía cierto ego, cierto orgullo y cierta agresividad, era colérico y verbalmente sarcástico y muy locuaz. Muy comunicativo también. La Latina, ahí me pasaba horas hasta la madrugada con Arturo y el profesor de ética y los manolos, era la etapa intelectual de estudiante de letras cuando iba por la vida de escritor pero luego llegó la oscura adicción y me volví malo. Fue mezclar alcohol y drogas y visitas al puti con la oscura adicción y fue una bomba. Realmente me fui por el mal camino por mis frustraciones sexuales enormes para un ego tan grande en un chico tan agresivo. Fue una bomba. Tenía que haber hecho más deporte. Abandoné mis estudios universitarios por todo lo anterior y no senté un poquito la cabeza hasta que tuve mi primera novia con treinta años y ni con éso.

De todas formas el ambiente era muy permisivo en España, demasiado. Lo comprendo veinte años más tarde.

No entender que se ha sido un chico bastante ñoño que daba un poco de penita y dentera y que no le caía bien a la gente ni ligaba con chicas y que por éso has preferido estar solo. Mucho tiempo en soledad, mucha vida en soledad inventándote sistemas para ser feliz como por ejemplo escribir borracho poesía en los bares y recuerdas cuando con tu libreta fuiste a una disco de Marbella y te pusiste a escribir poemas mirando a la gente y al bar y el dueño se creyó que estabas apuntando los puntos débiles del negocio para hacer una denuncia o cometer un crimen. Esa mala suerte que tuviste toda la vida, ese no inspirar confianza a nadie ni caerle bien a ninguno. Mucho tiempo, toda la vida así. Eras bueno y luego la gente se aprovechaba de tu bondad pero al menos por éso alguno quiso ser tu amigo alguna vez. Las relaciones son siempre interesadas, la gente guapa resulta siempre más simpática que la gente fea y además está en la vida con más alegría y más ánimo.

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