Pasaron muchos años, hice pocas cosas y siempre las mismas: beber en los bares escribiendo poemas, leer, masturbarme...Casi siempre las mismas cosas toda la vida: masturbarme, leer, ir al cine, escribir poesía...beber en los bares solo. Pocos amigos, pocas relaciones, una vida que un día cambió y vinieron viajes al extranjero, matricularme en cinco carreras, no acabar ninguna. Las novelas que escribía no eran novelas realmente, todas muy malas, no había argumento, sólo era yo contando mi vida, no había una trama y no había acción y luego a nadie le interesaba mi vida: me contemplaba a mí mismo y nada más. Narcisismo. Sólo narcisismo. A nadie le importaba, no tenía amigos y los que tenía me dejaron porque ya no les interesaba tener una relación conmigo. No salía con chicas. Al final sumé quince años sin pareja y diez años sin hacer el amor. En algún momento perdí el interés por el sexo y dejé de preocuparme por tener una pareja. No trabajaba en nada. Vivía con mis padres y unos hermanos en una casa familiar, de vez en cuando hablaba con algún primo pero las conversaciones eran escasas y disiminadas en el tiempo. Me cogía un autobús y me iba a la ciudad a ver una exposición de arte, a coger algún libro de alguna biblioteca. No tenía dinero para conciertos, teatro o cine. Veía la tele en mi casa. Cuando quise darme cuenta ya no me interesaba salir con alguna chica o buscar amigos o relacionarme con gente. Salía a beber latas de cerveza compradas en el supermercado y me las bebía en la calle haciendo frío o calor, no tenía dinero para estar en los bares. Me emborrachaba y contaba idioteces haciendo vídeos que luego ponía en una red social. Y me siguieron 7.500 personas.
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